Coronavirus killed the cinema star

En el anterior artículo analizaba las claves del éxito de Netflix.  Aparte de ofrecer interesantes contenidos en tarifa plana, resuelve el problema de la distribución internacional, lanzando contenidos originales al mismo tiempo en todo el mundo.

¿Qué han hecho los cines? Las salas han seguido con su negocio favoreciendo el estreno de blockbusters, dejando en un segundo plano al cine de autor e independiente.  Como comentaba en el otro artículo, cada vez se estrenaban más películas online tanto para alquiler como en plataformas como Netflix. Este último lleva licenciando o produciendo filmes los últimos años, pero han empezado a cobrar relevancia cuando han sido nominados y ganadores de festivales de cine.  

Roma, El Irlandés son los 2 ejemplos de Netflix de competir con las cadenas tradicionales de distribución. Aunque las 2 películas se estrenaron en salas, se hizo de manera limitada. Ninguna de las dos hubiera hecho una taquilla enorme.

Ha tenido que ser la pandemia del coronavirus la que acelere un proceso inevitable y es la de que se estrenen al mismo tiempo los blockbusters en salas de cine y en VOD.  En primavera con algunas películas en las salas de cine, muchos países tienen que cerrar sus negocios para contener el virus. Los cines cierran cuando algunas películas llevaban 1 o 2 meses desde su estreno. Eso forzó que Universal adelantará al mercado VOD (Online) algunas películas como El Hombre Invisible, la cual ya había hecho una taquilla de 130 millones de dólares en todo el mundo.  A los cines no les hizo nada de gracia.

Al que nadie esperaba era a Disney mover su película Onward dentro de su nueva plataforma Disney+. La película se estrenó en cines el 6 de marzo para pasar al mercado online 2 semanas más tarde a un precio de 20$ y un mes más tarde a Disney+. Los números fueron muy buenos, porque las productoras reciben más ingresos en los alquileres online que en los cines.

El movimiento de Disney enfureció a los cines. Solo hay que ver la taquilla del 2019 con una recaudación récord en salas.  Con todo, se pensaba que esto era algo temporal y que la pandemia terminaría en verano.

Con ese pensamiento, las productoras y distribuidoras empezaron a mover los estrenos unos meses, al verano. La pandemia estaba parecía mejor en algunos países, pero no en otros. Nadie se fiaba y al final no hubo grandes estrenos en verano, salvo 2 excepciones.

Tenet. La película de Christopher Nolan y producida por Warner Bros se estrenó a finales de agosto. Era la esperanza de salvar la temporada de verano. Lo cierto es que en Estados Unidos la película ha sido un fracaso comercial recaudando solo 50 millones de dólares. En el resto del mundo ha ido bastante mejor con una recaudación de casi 300 millones. Con todo se esperaba algo más especialmente en Estados Unidos.

Mulan. El live action de Disney con un presupuesto de 200 millones se estrenó en cines en los países donde no está disponible Disney+ y en el resto se estrenó en la plataforma a un precio de 30$. La película sufrió varias controversias y boicots por diversos motivos políticos, pero se confiaba que en China hiciera grandes números. Tampoco al mercado chino le hizo mucha gracia las aventuras de la guerrera que se hizo pasar por hombre para luchar en la guerra. Al final 66 millones en taquilla. Con todo Disney dice que ha hecho buenos números en el mercado de alquiler en su plataforma.

Ante este panorama era evidente que ninguna productora se iba a arriesgar a estrenar algo potente el resto del año. La última de James Bond, Dune, West Side Story de Spielberg se han movido para el 2021.

Este escenario sin estrenos potentes ha dejado a algunas cadenas de cine sin otra opción que cerrar, esperan que temporalmente. Otras no creen que puedan sobrevivir a no ser que reciban ayudas de los gobiernos.

Pero ¿Qué pasa con el resto de los estrenos? Pues la taquilla al menos en Estados Unidos es bastante triste. Se han estrenado varias películas, pero los números son de dar pena. Incluso sin competencia de blockbusters parece que el espectador no se la quiere jugar en un sitio cerrado donde el riesgo de infectarse es alto.

En España no ha ido mal con algunas películas. Tenet y la última de Santiago Segura han funcionado bastante bien a pesar de las restricciones de aforo en las salas. 

En China donde parece que el virus está controlado mejor que en otros países, la taquilla está siendo la mejor de todo el mundo superando a la de Estados Unidos. Los estrenos locales están recaudando cifras enormes. La película bélica “Los 800” ya ha recaudado 460 millones solo en China, convirtiéndose en la película más taquillera del año en todo el mundo.

Hace solo unos días, Disney sorprendía de nuevo anunciando que enfocará su negocio de contenido al streaming para competir con Netflix. Eso quiere decir que estrenaran películas de forma exclusiva en su plataforma sin pasar por cines.  Obviamente seguirá estrenando películas en salas, pero no será su prioridad. La pandemia va a estar con nosotros mucho tiempo sino es para siempre, pero lo más importante, el espectador ha cambiado sus costumbres y está dispuesto a pagar más que una entrada de cine por la comodidad de su salón.

En el caso de Disney concretamente, una familia de 3 o 4 personas que tiene que desplazarse hasta el centro comercial, comprar 4 entradas, refrescos, gasolina, tiempo de desplazamiento etc, va a preferir pagar 30$ y hacer una noche de cine en casa con los chavales. Además, podrán ver la película las veces que quieran, invitar a los amigos que no tienen Disney+, etc. Negocio redondo.

En mi caso no pagaría 30€ por ver una película para mi solo si la puedo ver en el cine, pues me parece un precio excesivo, pero si la voy a ver con mi pareja o amigos, el precio no es problema.

Si los estrenos simultáneos se normalizan en cine y online no creo que los cines desaparezcan, lo que si habrá es una transformación en el sector. Ya lo he dicho en otras ocasiones, las salas de cine no solo valen para proyectar películas y se pueden usar para otras cosas (Eventos deportivos, conciertos, Esports, fiestas etc).  

En cuanto a la industria, estaría bien que se dejaran de remakes, secuelas y empezaran a ofrecer algo diferente. Lo ocurrido en el 2019 creo que es un fin de ciclo de un tipo de cine y consumo de este. Este 2020 va a ser el punto de inflexión y en 2021 empezaremos a ver cambios. Se puede hacer cosas interesantes con poco presupuesto. Un ejemplo es Host. Rodada totalmente durante la cuarentena en el Reino Unido y el director teniendo que dirigir a los actores vía Zoom.

Es cierto que la pantalla grande no puede competir con nada, pero también es cierto que muchos hemos descubierto las mejores películas en nuestra casa. Personalmente tengo recuerdos de ver por primera vez El Exorcista, Poltergeist, La guerra de las Galaxias, En Busca del Arca Perdida, Jóvenes Ocultos, La Naranja Mecánica, Ben Hur, El planeta de los simios, Ciudadano Kane, Superman, Alien, Tiburón, El graduado, El Padrino, La semilla del diablo,etc en la TV y no en una sala de cine.  No tengo mejores recuerdos de una película porque la vi en un sitio o en otro, sino por la película en sí.

El problema no es el formato, sino en la voluntad del espectador de querer ver la película. En un cine parece que no tienes remedio, aunque te aburras (Yo me he cambiado de sala más de una vez) y en casa ahora estamos rodeados de distracciones, pero como digo, se puede crear un ambiente de cine en casa.

Lo fundamental es que, aunque se ponga fin a la pandemia en el futuro, no hay vuelta atrás. Llega una nueva era con más estrenos simultáneos y donde las ventanas de distribución dejan de tener sentido. El cine no va a morir, puede que haya menos salas, pero siempre habrá creadores si hay espectadores dispuestos a pagar por ver contenido con independencia de que sea en casa o en el cine.