La purga contra la democracia en Hong Kong, explicada

Ayer día de Reyes, la policía de Hong Kong realizó una operación sin precedentes, deteniendo a 53 políticos y activistas prodemocracia. Se les acusa de un delito de subversión, según la nueva ley de seguridad nacional. 

Para entender lo sucedido hay que remontarse a finales del verano del 2020. Las elecciones al parlamento de Hong Kong están previstas para septiembre. El hemiciclo está dominado por los partidos ProPekín con 40 escaños de un total de 70.  El resto estaban repartidos con 23 escaños para los partidos prodemocracia y 6 para los localistas. 

Las encuestas daban un aumento de votos para los partidos prodemocracia y no era de extrañar tras varios meses de protestas continuadas en favor del sufragio universal y en contra de la ley de extradición.  Con todo, los partidarios de la democracia necesitaban muchos votos para lograr tener mayoría en el parlamento.  (35+) 

Para reforzar sus opciones, se organizaron unas primarias para que los ciudadanos eligieran a los candidatos que irían como cabeza de lista en las elecciones.  

El gobierno de Hong Kong y de Pekín ya avisaron que esas primarias no eran legales y que tendría consecuencias. Con todo, más de 600.000 participaron en las votaciones.  Al final todo quedó en nada, porque las elecciones al parlamento se cancelaron por el coronavirus. Carrie Lam dijo que serán este 2021, pero no hay fecha concreta. 

Meses más tarde una vez iniciada la legislatura, se descalifican a varios legisladores prodemocracia por haber incumplido las normas del parlamento. A modo de protesta, el resto de los legisladores resignan en masa, dejando el parlamento de Hong Kong sin oposición.

Llegamos a las detenciones masivas de ayer y la gente se pregunta cuál es el delito que estos ciudadanos han cometido. En rueda de prensa, el jefe de la policía explicó el “plan”.  

El objetivo de los políticos era conseguir una mayoría en las elecciones y por lo tanto tomar control del parlamento, bloquear los proyectos de ley, especialmente “los presupuestos anuales” para seguidamente hacer resignar a Carrie Lam, la jefa del ejecutivo. 

Muchas hipótesis en este supuesto maléfico plan. Primero tenían que ganar las elecciones y segundo lograr al menos 35 escaños. Eso dependía del resultado electoral y ya sabemos que las encuestas nunca aciertan, todo puede pasar. En cualquier caso, vamos a imaginar que la predicción se hace realidad. 

Una mayoría del campo prodemocracia tendría el derecho a bloquear tantos proyectos de ley e iniciativas como crean necesarios. Es un derecho constitucional en la mayoría de los parlamentos de todo el mundo, incluido en el de Hong Kong. Vamos a comprobarlo en la “ley básica o Constitución de la ex colonia británica.  

Artículo 73 El Consejo Legislativo de la Región Administrativa Especial de Hong Kong ejercerá los siguientes poderes y funciones:  

(1) Promulgar, enmendar o derogar leyes de acuerdo con las disposiciones de esta Ley y los procedimientos legales;  

(2) Examinar y aprobar los presupuestos introducidos por el gobierno; 

 (3) Aprobar impuestos y gasto público;  

(4) Recibir y debatir los discursos de política del Director Ejecutivo;  

(5) Plantear preguntas sobre el trabajo del gobierno;  

(6) Debatir cualquier tema de interés público; 

Hasta aquí no encontramos nada diferente a otros parlamentos. Pero para algunos parece que bloquear los proyectos de ley es algo ilegal.   

La otra acusación era que los prodemócratas querían hacer resignar a Carrie Lam. Algo que también la Constitución de Hong Kong permite expresamente. 

Artículo 50 Si el Jefe Ejecutivo de la Región Administrativa Especial de Hong Kong se niega a firmar un proyecto de ley aprobado por segunda vez por el Consejo Legislativo, o el Consejo Legislativo se niega a aprobar un presupuesto o cualquier otro proyecto de ley importante presentado por el gobierno, y si aún no se puede lograr un consenso alcanzado después de las consultas, el Jefe Ejecutivo puede disolver el Consejo Legislativo. El Jefe del Ejecutivo debe consultar al Consejo Ejecutivo antes de disolver el Consejo Legislativo. El Jefe del Ejecutivo podrá disolver el Consejo Legislativo sólo una vez en cada período de su cargo. 

Artículo 52  El jefe del ejecutivo  de Hong Kong debe renunciar en cualquiera de las siguientes circunstancias:  

(1) Cuando pierda la capacidad de cumplir con sus funciones como resultado de una enfermedad grave u otras razones;  

(2) Cuando, luego de la disolución del Consejo Legislativo porque dos veces se niega a firmar un proyecto de ley aprobado por él, el nuevo Consejo Legislativo vuelve a aprobar por mayoría de dos tercios de todos los miembros el proyecto de ley original en disputa, pero él o ella todavía se niega a firmarlo; y  

(3) Cuando, luego de la disolución del Consejo Legislativo porque se niega a aprobar un presupuesto o cualquier otro proyecto de ley importante, el nuevo Consejo Legislativo aún se niega a aprobar el proyecto de ley original en disputa. 

De seguir con la hipótesis, los prodemócratas se hubieran negado a aprobar el proyecto de ley o los presupuestos y por lo tanto Carrie Lam tendría que dimitir. En ese caso, tendría que abrirse el proceso de elección de un nuevo mandatario para Hong Kong, que a pesar de que debería ser mediante sufragio universal, el método es mediante la votación de unos cientos de delegados. 

Lo que teme Pekín y el gobierno de Hong Kong no es que Carrie Lam tuviera que dimitir, lo cierto es que solo le queda 1 año de legislatura y no es muy popular entre la población.  Lo que temen es que el proceso de elección del nuevo jefe del ejecutivo podría verse afectado. Un parlamento con mayoría prodemocracia, el apoyo popular y seguramente la presión de occidente por que haya elecciones mediante sufragio universal, pondría al gobierno de Hong Kong y de Pekín en una difícil posición en la que no se quieren ver envueltos. 

No solo no quieren democracia plena en Hong Kong, no quieren que haya un cambio en el poder o en el parlamento. El PARTIDO (comunista) debe prevalecer. Otras opciones supondrían el caos, tirarse por el precipicio y un infierno eterno, según palabras del ministro de justicia de Hong Kong. 

Lo ocurrido ayer es una interpretación torcidera de la ley de seguridad nacional en relación al delito de subversión.   Los que con el uso o amenaza con la fuerza intenten derrocar el gobierno de HongKong , o   haya una interferencia, obstrucción y destrucción del parlamento de HK o usen dinero para financiar estos delitos, serán acusados por un delito de subversión. Este delito conlleva penas de 3, 10 años de cárcel y hasta cadena perpetua. 

Si hay unas elecciones al parlamento, se supone que cabe la posibilidad de cambio, a no ser que estés en Singapur donde lleva gobernando el mismo partido 50 años a pesar de ser una “democracia.” Si no permites que la oposición pueda ganar unas elecciones legítimas entonces es que eres un enemigo de la democracia.   

La acusación en este caso tendrá que encontrar buenas pruebas para procesar a los detenidos por subversión.  El mero hecho de preparar unas primarias y especialmente querer ganar unas elecciones que nunca se celebraron es algo que difícilmente puede ser considerado delito. 

Si no se permite el ejercicio de la democracia en Hong Kong, ¿Tiene sentido que haya elecciones al parlamento de nuevo? Carrrie Lam decía el año pasado que Hong Kong no está preparada para ser una democracia plena y que en lo que queda de su mandato no tiene interés en instaurar el sufragio universal. ¿Por qué? Porque si se presenta para un segundo mandato y su elección dependiera de los hongkoneses no sería elegida. Tiene más posibilidades de ser reelegida por el método de los delegados. 

Habrá que esperar a que el procedimiento judicial siga su curso y ver cuántos de los detenidos son finalmente procesados por la ley de seguridad nacional y si finalmente son sentenciados.