Reforma electoral en Hong Kong. Así muere la democracia

Desde que comenzaron las protestas en Hong Kong hace 2 años, la respuesta del gobierno chino ha llegado en forma de leyes restrictivas. 

 Primero ha sido la ley de seguridad nacional, la cual estamos viendo los efectos estos días con decenas de políticos y activistas prodemocracia encarcelados a la espera de juicio. La mayoría se enfrentan a penas de varios años hasta la cadena perpetua. 

La segunda ley es de jurar los cargos públicos.  Solo los “patriotas” pueden optar al cargo. Se debe jurar por China y el Partido Comunista. 

La tercera ley ha sido anunciada hoy durante el congreso anual del gobierno chino. Se trata de una reforma electoral con el objetivo de que los grupos prodemocracia no obtengan mayorías y tengán dificultades para presentarse a las elecciones.

Para entender en qué consiste esta reforma hay que explicar cómo funcionan las elecciones en la región autónoma. Es un sistema algo complejo donde se mezcla el voto popular y el voto de los sectores de la industria y corporaciones.  

Hay 3 tipos de votaciones: 

  1. Elecciones para elegir concejales al distrito.  Estos concejales se encargan de los problemas de los barrios. Gestionan los presupuestos para las obras públicas de su zona, aplican políticas medioambientales, organizan actividades culturales y de interés para la comunidad, etc.    

           Se eligen por votación popular. En 2019 hubo elecciones donde 3 millones de personas votaron. Los grupos prodemocracia lograron una aplastante victoria con 388 concejales frente a los 62 que obtuvieron los grupos proPekín.  177 escaños pasan a formar parte del grupo de 1200 delegados que pueden votar por el jefe o jefa del ejecutivo. (Lo explico en el punto 3) 

  1. Elecciones legislativas al parlamento.  Actualmente hay 70 escaños y se necesitan 36 escaños para obtener la mayoría. Las últimas elecciones fueron en 2016 con la victoria del campo proPekín con 40 escaños frente a 29 del campo prodemocracia y 1 de los localistas.  

            En 2020 estaban previstas las elecciones al parlamento, pero fueron finalmente suspendidas 1 año por culpa del coronavirus. Las encuestas daban mayoría a los partidos prodemocracia. De hecho, semanas antes de las elecciones previstas para septiembre, los demócratas hicieron unas primarias para tener más opciones de cara a las elecciones legislativas.  

          Los legisladores se encargan de aprobar las leyes en el parlamento. Pueden hacer propuestas de ley al igual que oponerse a las que propongan otros partidos o el gobierno de Hong Kong.  El Gobierno de HongKong es unicameral, por lo que no hay senado y se tienen que alcanzar acuerdos en el parlamento. El gobierno no suele tener demasiados problemas al tener la mayoría parlamentaria de su parte. 

  1. Elecciones para elegir a la jefa/e de ejecutivo. Son las únicas que no se hacen por votación popular. Un total de 1200 delegados votan 3 candidatos propuestos por un comité afín a Pekín. Carrie Lam es la actual jefa del ejecutivo.  

        De estos 1200 delegados, 200 vienen de los concejales de distrito. (En las próximas votaciones 177 serían de grupo prodemocracia). Los sectores industrial, comercial y financiero,300 miembros. Las profesiones: 300 miembros. El sector laboral, social, religioso y otros 300. La mayoría de estos sectores tienen poderosos intereses y en su mayoría son de corporaciones y magnates afines al gobierno de Hong Kong y al partido comunista.  

En las últimas elecciones del 2017, Carrie Lam tuvo 777 votos de un total de 1200.  

La constitución o Ley básica de Hong Kong estipula que la elección al jefe/a del ejecutivo debe ser por sufragio universal, pero de momento esto no ha ocurrido. En 2014 el gobierno de Pekín lanzó una propuesta en la que se permitiría el sufragio universal pero solo para candidatos elegidos a dedos por el partido comunista. Esto desembocó en la conocida revolución de los paraguas.  

 Viendo el aumento del apoyo popular que están teniendo los partidos prodemocracia, el gobierno de Hong Kong está usando la ley de seguridad nacional para lograr que los posibles candidatos que iban a ir a las legislativas en 2020, no se puedan volver a presentar. Los resultados los estamos viendo. Algunos exlegisladores como Ted Hui o Nathan Law han emigrado al Reino Unido. Joshua Wong está actualmente en prisión cumpliendo condena 1 año y tiene causas pendientes.  47 políticos y exlegisladores están estos días en prisión preventiva acusados de un delito de conspiración para subvertir el régimen. Sean o no finalmente condenados, la mayoría ya han anunciado que dimiten de sus cargos en el partido y que no se presentarán en el futuro a ninguna elección. 

Con todo, hay mucha gente interesada en ir a las elecciones y las posibilidades de una victoria pro democracia en el parlamento sigue abierta, aparte de la ventaja de los 177 votos que tendrían para la futura elección del jefe-a del ejecutivo en 2022. 

Para evitar una posible victoria de los demócratas, el gobierno chino ha iniciado una serie de trámites para reformar la ley electoral con el beneplácito de Carrie Lam. Algunos detalles de esta reforma fueron revelados ayer a la noche, horas antes de la inauguración del congreso nacional del partido comunista.  Las claves de la reforma son las siguientes: 

  • Eliminación de los votos delegados provenientes de los concejales de distrito. ¿Recuerdas esos 177 votos que tenían los demócratas? Pues una vez aprobada la reforma, tendrán 0. En su lugar los votos delegados se sustituyen por políticos y oficiales del partido comunista. 
  • Aumento de 1200 a 1500 los votos delegados para elegir al jefe-a del ejecutivo.  Cada sector tendrá que votar en bloque de forma independiente. Los candidatos serán elegidos por un comité electoral especial.  
  • Los candidatos tienen que ser “Patriotas” 
  • Aumento de 70 a 90 escaños en el parlamento. Este aumento disminuye las opciones del grupo demócrata, ya que necesitan muchos más votos y posiblemente habrá menos candidatos disponibles.  El requerimiento para ser candidato es que tiene que ser “Patriota”. 
  • El gobierno de Pekín otorgará al “Comité Electoral del Jefe Ejecutivo de Hong Kong un nuevo poder para nominar a todos los candidatos a miembros del Consejo Legislativo y elegir directamente a algunos miembros para la legislatura”.   
  • Retrasar de nuevo las elecciones legislativas a 2022. Fecha en la que se tiene que elegir al sucesor o sucesora de Carrie Lam. (A no ser que salga reelegida) 

Básicamente el gobierno de Pekín quiere controlar todo el proceso electoral.  Va a ser complicado que, en futuras elecciones, los grupos prodemocracia consigan candidatos con el beneplácito del partido comunista. Los que consigan la candidatura tendrán el problema de tener limitadas sus opciones por lo que seguirá habiendo un parlamento unicolor con unas pocas voces disonantes en el mejor de los casos. Tampoco podrán hacer mucho ruido. Votar en contra de las proposiciones de ley es delito según las autoridades. Ejercer la democracia en Hong Kong va a ser misión imposible. 

Nuevos detalles puede que salgan después de la publicación de este artículo. Una vez que se publique la propuesta de ley completa, pondré el link aquí y en mi cuenta de Twitter